Discapacidad: el punto de verdad…

Autor del artículo: Ps. Hernán Pannone

Discapacidad: el punto de verdad del dispositivo.

El campo de la discapacidad permite observar con particular nitidez los efectos de la reducción ontológica del sujeto. Allí donde la normalización plena y la autonomía ideal no constituyen horizontes realistas, la lógica de la eficacia revela su núcleo: baremos, perfiles funcionales y protocolos definen qué apoyos se otorgan, qué intervenciones se consideran pertinentes y qué formas de vida resultan viables.

En el contexto argentino, atravesado por restricciones presupuestarias, auditorías permanentes y judicialización del acceso a derechos, el riesgo específico no es la exclusión explícita, sino la gestión sin sujeto. El cuidado se transforma en administración de necesidades, y la vida queda traducida a indicadores funcionales. La medicina y la psicología cumplen funciones indispensables, pero ninguna de ellas garantiza por sí sola la existencia del sujeto.

En este punto, el psicoanálisis no propone una técnica alternativa ni una promesa de autonomía. Su aporte consiste en sostener que incluso allí hay sujeto, no como rendimiento ni como ideal normativo, sino como posición singular frente a un límite que ningún saber puede eliminar.
La apelación recurrente a los criterios popperianos de falsabilidad en psicología y neurociencias cumple con frecuencia una función de legitimación epistemológica. Aun cuando se aplique correctamente, la falsabilidad evalúa enunciados, no interroga las condiciones históricas, normativas y políticas de producción del objeto de conocimiento.

El problema no es metodológico, sino ontológico. El sujeto no desaparece es sustituido por un objeto administrable.

No estamos ante una carencia ética, sino ante una operación de objetivación estructural, necesaria para que el dispositivo funcione.
El sufrimiento psíquico es traducido en déficit, disfunción o alteración porque ese objeto resulta compatible con el método disponible. La falsabilidad no detecta esta operación porque no fue concebida para hacerlo. El método no descubre el objeto; lo fabrica. La reducción ontológica del sujeto precede a la validación empírica y queda fuera de su alcance crítico.

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