Psicoeducativo

Autor del artículo: Leidy Becerra

A veces no es el silencio lo que duele…
es lo que tu mente empieza a imaginar cuando aparece.

Cuando alguien se distancia, muchas personas no interpretan simplemente “espacio”.
El sistema emocional puede activarse como si hubiera una amenaza.

Entonces aparecen pensamientos como:
• “¿Hice algo mal?”
• “Seguro ya no le importo.”
• “Tal vez me está dejando.”

Y junto con esos pensamientos llegan la angustia, el sobreanálisis y la necesidad de obtener respuestas.

No es dramatismo.
Es un sistema nervioso que aprendió a estar alerta en los vínculos.

Pero la buena noticia es que esto se puede trabajar.
Aprender a regular lo que se activa en ti cambia completamente la forma en que vives tus relaciones.

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