
Es el SCOFF, el cuestionario breve que usan médicos y psicólogos para detectar señales de un trastorno de la alimentación, en su traducción validada en castellano. Son 5 preguntas de sí o no, tarda 1 minuto y el resultado lo ves al instante, sin dejar tu correo.
Respondé sí o no.
¿Qué es el test SCOFF y qué mide?
El SCOFF fue creado en 1999 por John Morgan, Fiona Reid y Hubert Lacey, en Londres, como una forma rápida de detectar posibles casos de anorexia y bulimia en la consulta médica. Su nombre sale de las palabras clave de las preguntas en inglés: sick (descompuesto), control, one stone (una medida de peso), fat (gordo) y food (comida).
Son cinco preguntas que apuntan a lo central de los trastornos de la alimentación: provocarse el vómito, sentir que se perdió el control sobre lo que se come, haber bajado mucho de peso en poco tiempo, verse con sobrepeso aunque los demás digan lo contrario y sentir que la comida domina la vida.
No es un test para medir cuánto comés ni si tu alimentación es sana. Es una señal de alerta: sirve para saber si vale la pena hablar con un profesional sobre tu relación con la comida.
¿Cómo se calcula el resultado del test de alimentación?
Cada «sí» suma un punto y cada «no», cero. El resultado va de 0 a 5. El punto de corte publicado es 2: con dos o más respuestas «sí», se recomienda una evaluación más completa.
| Respuestas «sí» | Resultado | Qué significa |
|---|---|---|
| 0 o 1 | Sin señales | Las respuestas no muestran señales de un trastorno de la alimentación. |
| 2 a 5 | Vale la pena consultarlo | Es el punto en que los estudios recomiendan una consulta. |
En la validación en castellano, hecha con 385 estudiantes universitarias en Colombia, el corte de dos o más encontró a cerca de 8 de cada 10 mujeres que después recibieron un diagnóstico de trastorno de la alimentación.
¿Cómo leer tu resultado?
Sin señales (0 o 1). Tus respuestas no muestran señales de un trastorno de la alimentación. Igual, si tu relación con la comida o con tu cuerpo te preocupa, si comés a escondidas o si pensás en tu peso todo el día, no hace falta un puntaje para consultar: el SCOFF no detecta bien todos los cuadros, como el trastorno por atracón.
Vale la pena consultarlo (2 o más). Respondiste «sí» a dos o más preguntas. No es un diagnóstico, pero es el punto que marcan los estudios para hacer una consulta. Un profesional puede ayudarte a ver qué está pasando con la comida y a qué se debe. Si además notás mareos, desmayos, cambios en la menstruación o un cambio de peso rápido, consultá también con un médico.
¿De dónde salen las preguntas de este test?
Las cinco preguntas son las de la traducción al castellano validada por Germán Eduardo Rueda-Jaimes, Luis Alfonso Díaz-Martínez, Adalberto Campo-Arias y su equipo, publicada en la revista Biomédica del Instituto Nacional de Salud de Colombia (2005, vol. 25). Como esa validación se hizo con mujeres, las preguntas están escritas en femenino. Las dejamos tal cual se validaron: si sos varón, respondé igual, porque los trastornos de la alimentación también afectan a los hombres.
Lo que agregamos en BuscoPsi es la forma de leerlo: el resultado al instante, la explicación y la posibilidad de pedir que te recomendemos un psicólogo, sin dejar tus datos para ver el resultado.
¿Qué puede y qué no puede decirte este test?
El SCOFF es una herramienta de detección rápida. Puede avisarte que hay señales que conviene mirar con un profesional, y ayudarte a dar el primer paso cuando es difícil ponerle palabras a lo que pasa con la comida.
Lo que no puede hacer es darte un diagnóstico ni decirte qué tipo de trastorno es. Fue pensado sobre todo para la anorexia y la bulimia, y puede no detectar otros cuadros, como el trastorno por atracón o la restricción por miedo a ciertos alimentos. Por eso un resultado bajo no descarta nada si vos sentís que algo no anda bien. Para conocer más señales, puede servirte señales de un trastorno alimentario: cómo detectarlas.
¿Cuándo conviene consultar?
Si tu resultado dio 2 o más, conviene consultar. También vale la pena pedir ayuda cuando:
- Pensás en la comida, en las calorías o en tu peso gran parte del día.
- Te saltás comidas, hacés dietas muy estrictas o ejercicio para «compensar» lo que comiste.
- Comés grandes cantidades en poco tiempo y después sentís culpa o vergüenza.
- Evitás comer delante de otros.
- Tu estado de ánimo depende de lo que marca la balanza.
Si la que te preocupa es otra persona, como un hijo o una hija adolescente, también podés consultar vos primero para saber cómo acompañar.
¿Cómo se tratan los trastornos de la alimentación?
Los trastornos de la alimentación se tratan, y cuanto antes se empieza, mejor suele ser la evolución. El tratamiento suele combinar el trabajo psicológico, para entender qué función cumple la comida y qué hay detrás, con el seguimiento médico y nutricional, para cuidar el cuerpo. En la terapia se trabaja la relación con la comida y con la imagen del cuerpo, las emociones que se tapan con la comida o con el control, y en muchos casos el acompañamiento de la familia.
Podés ver a los psicólogos para trastornos alimenticios o recorrer el directorio de psicólogos de BuscoPsi. Si nunca fuiste, te contamos cómo es la primera sesión con un psicólogo.
¿Qué tipos de trastornos de la alimentación hay?
Los más conocidos son tres, aunque en la práctica muchas veces se mezclan o cambian con el tiempo. En la anorexia nerviosa la persona restringe mucho lo que come, tiene un miedo intenso a engordar y una imagen de su cuerpo distorsionada: se ve con sobrepeso aunque esté muy delgada. En la bulimia nerviosa hay episodios en los que se come mucho en poco tiempo con sensación de pérdida de control, seguidos de conductas para compensar, como vomitar, usar laxantes, ayunar o hacer ejercicio en exceso. En el trastorno por atracón también hay episodios de comer mucho con pérdida de control, pero sin esas conductas de compensación, y suelen venir acompañados de culpa y vergüenza.
Además hay otros cuadros menos conocidos, como la restricción de alimentos por miedo o rechazo a ciertas texturas o sabores, que no tiene que ver con el peso, y formas que no encajan del todo en ninguna categoría pero igual generan mucho sufrimiento.
Lo que tienen en común es que la comida deja de ser solo comida: se vuelve una forma de manejar emociones, de tener control o de calmar algo que duele. Por eso el tratamiento no se limita a lo que se come, sino que también trabaja lo que está detrás. Si te preocupa haber bajado de peso, puede servirte leer bajé mucho de peso y tengo dolor óseo: ¿es ansiedad?, y si querés buscar un profesional cerca de tu casa, el directorio de psicólogos por provincia y localidad.
¿Qué podés hacer hoy?
- Anotar durante unos días qué comés, cuándo y cómo te sentías antes y después: sirve para la consulta.
- No saltearte comidas para «compensar»: suele alimentar el círculo de restricción y atracón.
- Dejar de seguir cuentas que te hacen sentir mal con tu cuerpo.
- Contárselo a alguien de confianza: el secreto suele ser parte del problema.
- Si hay desmayos, vómitos frecuentes o una baja de peso rápida, ir a un médico sin esperar.
En nuestra sección de preguntas responden psicólogos de BuscoPsi; puede servirte me ahogo con la comida y entro en pánico al comer.
Si la persona que te preocupa es menor de edad, lo mejor es consultar cuanto antes, aunque ella o él todavía no quiera. Un profesional puede orientarte sobre cómo hablar del tema sin culpas ni retos, y sobre cómo acompañar en casa mientras empieza el tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿El test SCOFF es confiable?
Sí, como herramienta de detección. Es uno de los cuestionarios breves más usados para los trastornos de la alimentación y tiene una traducción validada en castellano. Pero no reemplaza una consulta: avisa, no diagnostica.
¿Sirve para varones?
Sí. Las preguntas están en femenino porque así se validó la versión en castellano, pero el cuestionario original es para cualquier persona. Los trastornos de la alimentación también afectan a los hombres.
¿Guardan mis respuestas?
No. El test se calcula en tu celular o en tu computadora y no se guarda en ningún lado. El resultado es solo para vos: si después pedís una recomendación, tu consulta llega como cualquier otra.
¿Si me dio 0 o 1 ya está todo bien?
No necesariamente. El SCOFF no detecta bien todos los cuadros, como el trastorno por atracón. Si tu relación con la comida te preocupa, vale la pena consultar igual.
¿Cuánto cuesta ver a un psicólogo por un trastorno de la alimentación?
Depende de la zona y de la modalidad, online o presencial. Cada profesional fija sus honorarios y los acordás directamente. Podés ver valores de referencia en cuánto cuesta ir al psicólogo en Argentina. La recomendación de BuscoPsi es gratis.
Conclusión
El SCOFF te dice en un minuto si hay señales de un trastorno de la alimentación que valga la pena consultar. Si respondiste «sí» a dos o más preguntas, o si simplemente tu relación con la comida te preocupa, el paso siguiente es una consulta. Completá el formulario de esta página: es gratis, contás en pocas palabras qué te pasa y te recomendamos un psicólogo que atienda online o cerca de tu casa.
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