¿Cómo confiar en otros después de la violencia? - BuscoPsi

¿Cómo confiar en otros después de la violencia?

Fui víctima de violencia por parte del padre de mis hijos, tuve dos perímetrales y una denuncia. Ahora intento vincularme con otros adultos y me doy cuenta que es muy difícil para mí confiar. Me mantengo hipervigilante, reactiva, a la defensiva. Me estreso, me angustio. Soy mamá de dos hijos y necesito contenerlos pero si no estoy bien me cuesta el doble.

— Cristina

Lic. Pablo Gustavo Leonardi
Lic. Pablo Gustavo Leonardi Respondió el 14 de agosto de 2026

Hola Cristina. Es completamente lógico que te cueste confiar y que notes a tu sistema nervioso en estado de alerta permanente. Cuando uno atraviesa una experiencia de violencia tan dura, la hipervigilancia y la actitud defensiva funcionan inicialmente como un mecanismo de protección indispensable para sobrevivir al peligro.

El problema es que, cuando el peligro ya pasó, ese escudo sigue activo y te agota, dificultando que puedas entregarte a un vínculo desde la tranquilidad. No tenés que exigirte "apagar" esa alarma de golpe ni lidiar con este desgaste sola. Transitar este proceso de reconstrucción en un espacio seguro y respetuoso de tus tiempos puede ayudarte a regular esa tensión y recuperar la calma. Estoy a disposición si querés que lo pensemos juntos.

Lic. Pablo Gustavo Leonardi — Psicólogo en Rosario

Si sentís que ya es tiempo de trabajar en solucionarlo, pedí tu recomendación gratuita: te sugerimos un psicólogo según tu caso.

¿Te resuena esta pregunta?

Podemos recomendarte un psicólogo según tu caso. La recomendación es gratis y sin compromiso.

Quiero que me recomienden un psicólogo

Otras respuestas

Lic. Luciana Torrisi
Lic. Luciana Torrisi Respondió el 16 de agosto de 2026

Hola, Cristina. Es absolutamente esperable que sientas a tu sistema nervioso en un estado de alerta continuo. Tras haber vivido violencia, la hipervigilancia y la actitud reactiva no son "fallas", sino mecanismos de defensa legítimos que tu mente activó para protegerte a vos y a tus hijos.
Para ir recuperando la confianza a tu ritmo, te propongo abordar este proceso desde estas tres claves:

- Evaluar la seguridad real del presente: Antes de exigirle a tu cuerpo que se relaje, es necesario revisar si el peligro objetivo respecto al agresor ha cesado o si requiere mantener medidas de resguardo activas. La tranquilidad interna necesita una base firme de seguridad física y jurídica real.

- El costo de la armadura: El escudo defensivo que hoy te protege de eventuales agresiones o amenazas es exactamente el mismo que bloquea el paso a las experiencias positivas, al bienestar y a la posibilidad de conectar auténticamente con otros.

- Separar la protección de tus hijos de tu propia regulación: No podes dar la contención que deseas a tus hijos si tu sistema nervioso sigue respondiendo como si el peligro fuera inminente a cada momento. Cuidarte a vos es la primera forma de cuidarlos a ellos.

Un tip práctico: Cuando sientas la urgencia de reaccionar a la defensiva ante un tercero, hacé una pausa y pregúntate: "¿Esta persona hoy me está dando señales concretas de peligro o mi armadura está respondiendo a mi historia pasada?". Aprender a graduar la coraza es un trabajo progresivo.

Intenta no exigirte una apertura inmediata. Prioriza regular tu estado de ánimo mediante espacios propios de pausa; al reducir tu sobrecarga, la contención hacia tus hijos fluirá con mayor naturalidad.

Un proceso terapéutico te dará el espacio seguro para desarmar paulatinamente esas defensas y fortalecer tu rol materno desde la calma, no desde el agotamiento. Si lo consideras, puedo acompañarte.
Un saludo

¿Sos psicólogo y querés responder? Ingresá a tu cuenta

Otras preguntas parecidas

Ver todas las preguntas sobre pareja

¿Te resuena? Hacé la tuya

Preguntale gratis a un psicólogo

Contanos qué te está pasando, un psicólogo matriculado va a responder tu pregunta. Es gratis.

Emails o apellidos NUNCA se publican.
Scroll al inicio